
Hasta que duela, hasta que sangre, hasta que todo termine. Un comienzo con un final y con una a continuación en la que me he convertido, de pequeños tan felices, tan ajenos al mundo y ahora sufriendo cada desplante, cada sentimiento profundo. Rompiendo las reglas de los padres: no beberás, no fumaras... rompiendo expectativas, olvidando al resto.